CORREDOR
BINACIONAL DE CONSERVACION UN ESFUERZO PARA LAS ÁREAS PROTEGIDAS
El
Perú dio un paso decisivo en su esfuerzo para conservar su
diversidad biológica y recursos naturales al constituir, conjuntamente
con la hermana república de Bolivia, el Corredor binacional
Vilcabamba-Amboró.
El
corredor se encuentra en la Región de los Andes Tropicales.
Contiene la más diversa y compleja diversidad biológica del
mundo, además de la más rica diversidad cultural (aproximadamente
25 millones de personas con 165 grupos étnicos).
Tiene
una extensión de 33 millones de hectáreas. Las áreas protegidas
del sector peruano son los Parques Nacionales Manu y Bahuaja-Sonene,
el Santuario Histórico Machu Picchu y la Reserva Nacional
de Tambopata. Asimismo, las Zonas Reservadas Apurímac, Alto
Purús, Manu y Amarakaeri.
Las
áreas protegidas del sector boliviano son los Parques Nacionales
Madidi, Cotapata, Isibore-Secure, Carrasco y Amboró. También,
el Área Natural de Manejo Integrado Nacional y Reserva de
Biosfera Apolobamba, y la Reserva Pilón-Lajas.
El
concepto de corredor de conservación se ha ido enriqueciendo
con el tiempo. Originalmente fue una propuesta formulada en
el campo de Biología de la Conservación, hoy tiende a definirse
de una matriz territorial o mosaico de usos de la tierra que
conectan fragmentos de bosque natural a través del paisaje.
Hay
otras concepciones, entre ellas la de “corredor biológico”
que puede vincularse al debate de las últimas dos décadas
sobre la función social de las áreas protegidas y la necesidad
de manejar las presiones que tienden a degradarlas y a percibirlas
como aislados fortines de naturaleza. En ese sentido, ya el
gobierno del Presidente Toledo ha expresado su disposición
de dar a este corredor todo el apoyo necesario incorporando
la Zona Reservada del Manu, al Parque Nacional del mismo nombre
y transformando la actual Zona Reservada Amarakaeri en una
Reserva Comunal, con lo cual se benefician las poblaciones
locales y se aumentan las opciones de conservación.
La
idea actual del “corredor” reconoce que las áreas protegidas
deben estar articuladas a esquemas integrales de gestión del
territorio, dentro de los cuales ellas cumplan un papel central
como proveedoras de servicios ambientales. Desde esta perspectiva,
el corredor no buscaría simplemente conectar fragmentos de
naturaleza prístina, sino proponer un sistema de ordenamiento
del territorio que integre adecuadamente a las áreas protegidas
conciliando conservación y uso productivo.
La
comunidad científica continuará su debate conceptual sobre
la esencia y fines del corredor, pero el gobierno peruano
ha dado su respaldo a las áreas protegidas. En ese sentido,
INRENA (Perú) y SENAP (Bolivia) impulsan el concepto
del corredor con el apoyo de entes nacionales y extranjeros
entre los que destaca Conservación Internacional.
Hoy,
según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA), en el mundo existen unas 30 mil áreas protegidas
de distintos tamaños bajo diferentes categorías de manejo,
que cubren uno 12.8 millones de kilómetros cuadrados, equivalentes
a un 9.5% de la superficie terrestre del planeta.
El
corredor es, además, otro vínculo que fortalece la relación
del Perú y su hermano país andino.
El
Instituto Machu Picchu (IMAPI) viene desarrollando una
CAMPAÑA de concientización y sensibilización para la preservación
del Santuario Histórico de Machu Picchu, ubicado dentro
del contexto del referido Corredor Binacional de Conservación,
con el apoyo de Conservation International.
Cita
Histórica
Juntos por el Futuro: Democracia, medio ambiente, desarrollo
forestal, lucha contra el narcoterrorismo y seguridad jurídica.