CHOQUEQUIRAO
El entorno de Choquequirao es uno de los más ricos en biodiversidad, biólogos, ecologistas y expertos así lo señalan, sin embargo en esta zona, no se sabe con exactitud el número de especies en plantas y animales que existen, a pesar de esta deficiencia y de los escasos estudios científicos realizados, se ha podido determinar la existencia de diversas formas de vida.
Entre las más relevantes ubicamos al cóndor, la taruca, el zorro, el zorrino, las vizcachas, el puma, los picaflores, los osos, el tucán de altura, los quetzales y tigrillos; especies que se han acondicionado a pesar de las variaciones de temperatura como es sol durante todo el día e inclementes heladas durante la noche. Este espacio también acoge al gallito de las rocas ave nacional del Perú.
La flora del lugar esta compuesta por helechos gigantes y una gran variedad de orquídeas, donde destaca la de la variedad wakanki. Al fondo del gran valle y bajo el efecto térmico del curso de agua que lo recorre, los bosques de la ceja de montaña brindan su calidez y condiciones ideales para una enorme variedad de cultivos de coca, achiote, maíz, cacao, café y frutales.
Desde el punto de vista ambiental, el principal valor de estos ecosistemas reside en el rol que juegan los exuberantes bosques que crecen en las partes altas de sus montañas para el mantenimiento del equilibrio hídrico de la región captando el agua de las lluvias y conduciéndola sin causar erosión hacia el río Apurimac.
Si estos bosques desaparecieran, se perderían con ellos numerosas especies de flora y fauna, aún desconocidas para la ciencia; pero sobre todo, se iniciaría en el área un irreversible proceso de deterioro ambiental que traería consigo consecuencias devastadoras para el hombre, la desaparición de zonas de cultivo, inundaciones y deslizamiento de tierras.
En la actualidad, la principal amenaza contra este sitio natural son los incendios forestales, para renovar los pastos naturales, dadas las condiciones climáticas, estos se vuelven incontrolables perjudicando la vegetación y cualquier forma de vida existente.
Siendo otro espacio único, de los más fecundos y desconocido de la naturaleza, destruirlo o impactarlo como ocurrió en el caso de Machu Picchu seria otro imperdonable atentado al ecosistema universal y a la humanidad.